domingo, 26 de diciembre de 2010

Manifiesto

Escribir como un acto de libertad.
Escribir como un acto de fe.
Escribir como la liberación de la fe.
Escribir como el destino inevitable.
Escribir como el yugo inevitable.
Escribir como cada paso de un lago camino.
Escribir como un máximo acto de femineidad.
Escribir como cada voz.
Escribir como cada vuelo.
Como cada sueño,
como cada azul.
Escribir el buscar,
sin encontrar.
Escribir por escribir
y luego amar.

martes, 21 de diciembre de 2010

La Sagrada Contradicción

De la placenta, del universo creado por hombre y mujer, nace la raíz de toda contradicción. La vida, nace algo que va a morir, respira algo que dejará de hacerlo y late en sus venas la sangre caliente que se volverá azul y enfriará. Nace algo que cagará y creará belleza, algo que creará vida y matará, algo que amará y odiará. La placenta con sus pulmones y estrellas le dará vida a esa vida que algún día morirá y esa muerte será la llave de otras vidas que circularán en el mismo líquido universo dentro de una mujer que junto a un hombre han creado vida y ellos mismos algún día morirán. Es una solución y un problema al mismo tiempo, es una lucha constante por el estado de gracia inexistente que se plantea como Dios y Demonio. Letra D, cuatro, símbolo de poder, doble D, ocho, símbolo de crecimiento interno, la base del espíritu humano, sobre el que se crea, infinito e ilimitado sobre las mismas fronteras del hombre, el balance, la vibración. Dios y Demonio, los límites del mandala, donde la vida recién creada juega en la infinita contradicción, se mueve en la base de sus vibraciones para variar entre las contradicciones. El medio, la aguja que pasa entre los puntos extremos de un 8, no existe. Todo o nada, amor u odio y la humildad del nacimiento en el universo de la placenta, donde el mandala pierde la unidad de su círculo para ser irregular como una ameba, es el juego mismo de la vida y la muerte creando vida mortal, el hijo del mandala que vive dentro de sí hasta que deja de hacerlo y deja detrás el espectro colorido que cada vida crea para ella. Es un juego infinito, el mandala de cada vida, la creación de cada contradicción.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Tu Luz más su Luz

Las cosas habían cambiado y desde que se convirtió en un río zen, en una roca del camino, en un porro con patas, en esa mierda que huele a oveja, a nadie le gustaba ya estar cerca de Gustavo. Llegó al aeropuerto y no había nadie esperándolo en el andén. No los buscó y encogió los hombros con la resignación que arduamente había ganado. El camino en bus por la carretera que lleva al centro de la ciudad pasó rápido y Gustavo, con los ojos cerrados, se resistía a mirar el inevitable paisaje gris que lo recibió con los brazos abiertos al bajar del bus. Entonces abrió los ojos y agradeció los grandes árboles de la Alameda, un cordón verde que recorre la ciudad de este a oeste. Perdió la benigna visión al entrar al metro. Compró el pasaje y no se dio cuenta de las miradas que observaban su cabeza rapada, su toga naranja, su morral blanco como único equipaje. Las banalidades cotidianas estaban lejos, muy lejos. En el metro cerró los ojos otra vez y viajó a través de las Luces para recordar que su tierra madre lo llamaba. Hay guerras que ganar acá, guerras que se ganan con la visión de la eterna sonrisa, del penetrante poder de un hilo de plata de una vertiente. La llamada de la tierra era tan fuerte que su maestro le pidió partir y en el metro, a través de la visión de la compasiva Luz, se volvió a entregar completamente a la misión. Bajó y caminó a su antiguo hogar. Ninguno de los antiguos olores del barrio permanecían, el paisaje cambiado se abría ante él como una contraposición de espejos, de reflejos, en que las figuras afiladas de mujeres y hombres danzaban al ritmo de sonidos mecánicos, metálicos y muertos. La Luz seguía señalando el camino recto como un rayo solar a través de las nubes. El hogar seguía ahí físicamente. Lo miró los ojos compasivos que había adquirido. Las dulces ventanas de su madre, las plantas de las verdes manos de su padre, la pintura envejecida por el tiempo. El Tiempo. Con un dedo dirigido por la Luz hizo sonar el timbre ¿Qué haces tú aquí? La furia de la mirada. La Luz en los labios. Sonrió.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Un grito

Este poema debe tener como dos años. Ahora se los presento a los fantasmas del camino.
Con cariño
Fantasma1


Un grito
Es el que alimenta la raíz vacía del fuego
que ha vivido una razón de existencia de veinte mil años
que ya no sirve.
No me digas quién soy,
seremos lo que debamos pero existiremos,
siempre,
como fugaz resultado de una mezcla dolorosa
de temor y osadía.
¿No lo han visto ahí acaso?
¿No has sentido las entrañas del gran pez
aplastar los músculos y el último tendón?
He visto al niño
pararse sobre la tierra, erguido
y rugir,
y abrir sus entrañas para exponerlas al sol
¡sí lo he visto!
Late su corazón ante el cielo y ríe
a carcajadas que podrían lanzarnos fuera del universo
con su fuerza de vil virtud.
Estalla contra la iguana lorquiana
y grita con él la calle de la luna,
que suena y enseña a morir
con dignidad sobre esta tierra.
Desgarra, llueven plumas
y una cruel piedad se convierte
tal vez en paloma,
tal vez en jirón de aire
que sopla con suave fatalidad.
Amablemente coge sus alas
y se empina en un vuelo que no sacia la sed
pero emerge maldito y fulgurante,
antiguo, amoroso,
contra un pecho antes querido,
ahora dolido,
después amado, olvidado.
Cuando te vuelva a ver
pasa a mi lado como nadie
y luego dormiré
y tal vez pueda ver a través del cristal
el agua turbia que nace de la cordillera y muere en el mar
arrastrando consigo
las piedras y hierbas
que la tierra rinde como homenaje
a la tierra.
Anuncia tu llegada y teme
a los dioses que algún día soñaron con tenerte entre sus garras
y susurraron miedo,
para tomar ese líquido que pudo ser vida
y vivió en vida para acabar en bondad
y nuevamente quedar en nada.
Para que les digo más.
Callo, ustedes ya saben.
Conocen el sonido de la hiedra,
el sabor de la cuneta
y cantan,
porque saben que es lo único posible de hacer
en la senda,
donde no hay ni gigantes ni molinos,
sino la más puta realidad.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Canciones que nos hicieron lo que somos

Teníamos apenas 13 años cuando salió el disco Abre del argentino Fito Páez. Nunca compramos el álbum y estoy segura que muy pocas veces habremos escuchado alguna otra canción que no fuera Al lado del camino, pero nosotras que estábamos ahí definiéndonos como personas, la aprendimos para darle vueltas a la letra cuando durante la clase de matemáticas (no había nada mejor que hacer en matemáticas). Nos sentíamos bien, como al otro lado del camino, aunque nuestra rebeldía era tan pobre. Ahora tampoco es mayor, pero nos acordamos de la canción y algo nos cosquillea en el estómago. Lo que pasa es que sabemos lo que somos, ahora hay que puro salir a demostrarlo.

martes, 9 de noviembre de 2010

Chicago-Illinoise

En  Los Españoles 2744 de Santiago de Chile, evoco con mi nueva kalimba un recuerdo de hace meses y es entonces me doy cuenta de cómo no hay forma de notar lo que se ha vivido sino es con el tiempo suficiente para reflexionar de la experiencia. Una vez más me lamento del estilo de vida que escogí, tan poco contemplativo, que me convierte en una especie de grabadora de sucesos que deben reproducirse con tanta exactitud como imposibilidad: imposibilidad de demostrar la verdad a través de la grabadora subjetiva de nuestras mentes. Con la kalimba en las manos repaso las notas que no puedo reconocer hasta que una melodía parece más cercana a una canción concreta, una canción que de verdad existe. Entonces cae sobre mí el peso de una aventura increíble, una de esas que tanto soñaba con tener y que tuve sin darme cuenta, un deseo satisfecho que la ansiedad no me dejó saborear, y aparece frente a mí la carretera interminable de Norteamérica con todas las bellezas que viví. Lloro y agradezco la posibilidad sin hipocresías.
Estoy de nuevo ahí, en medio de esa nada sin ansiedades en la que disfruto el aire puro de un campo ajeno. Se parece en mucho a Chile, pero se respira diferente. Las amplias carreteras extrañan los cerros y los campos sembrados sin parar de viñas y frutas, es un camino a un sur diferente del lluvioso y de tupidos bosques desconocidos. Es otro bosque. Recuerdo la ciudad más linda en la que he estado y como aún siento la imagen de la memoria, no es una foto sino un movimiento vivo de asombro y felicidad y la canción que se convirtió en un himno de la tierra de las posibilidades: no es el sueño americano, es mi sueño hecho real, la conclusión e inicio de algo y la puerta abierta deja pasar el viento; soy y vivo lo que siempre quise ser.


Estoy y sigo ahí, puedo aún repasar la ciudad como si no la hubiese dejado, estoy y sigo ahí, todavía no llego completamente aunque vivo mi propia ciudad con felicidad. Estoy y sigo ahí en la forma que me llama a volver. La vitalidad está aquí conmigo, el cielo está acá, pero la capacidad de planear el futuro se fue al espacio lanzado por la felicidad del misterio y se disipó entre las estrellas. Que sea lo que sea, que la aventura siga, que sea lo que sea, hasta que la muerte me termine.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Adiós

Abierto su cuerpo de par en par, el alma celeste se despega de su ruta de casi cien años para comenzar una nueva. El ciclo termina, se renueva, la memoria perdura y se reinventa cuando se cuenta su historia. Que el alma se vaya con besos, que el cuerpo se quede en la tierra y las manos cosechen nuevas frutas que brinde la tierra renovada. La luz se ha ido, se ha ido la invención de nuevos relatos, queda el amor que nunca parte y los años compartidos con todo lo bueno y lo malo. Queda la belleza.
De tantas cosas que la propia vida se lleva, se inventa el propio porvenir. Inevitablemente mirando al futuro, nuestra proyección es la única capaz de significarnos como el segundo en que logramos respirar. Es sólo un segundo. Somos, y nada más. Dejamos de ser y se juntan las manos en el adiós.
Namaste!

domingo, 7 de noviembre de 2010

Pasado inconcluso

El pasado es la clave, la única llave para descifrar la existencia completa de un grupo humano, la familia, las personas, los que vivimos bajo el peso de las mismas deudas, nosotros. Nunca busqué el pasado de mi abuela mientras aprendía sobre el terrible pasado de mi madre y sus hermanos, de mi abuelo ausente que llegué a conocer unas cuantas veces en su casa, siempre llena de borrachos y pulgas, muy ajeno a la pulcra vida de su hija y su nieta. Las cosas son difíciles de aprender, lo importante es difícil de aprender y yo no se nada sobre mi abuela. Sé que vivía en el campo, que le pegaban y no la dejaban hacer nada, que tenía tres hermanos (creo) y que la casaron a los dieciséis con su marido, a la fuerza, y que nunca más volvió a ver a sus padres pero sí a sus hermanos. Su futuro no cambió nada. Por alguna razón mi abuelo la abandonó y tuvo que cambiar el estilo de vida de sus hijos y atender un kiosko mientras la mayor de sus hijas, mi madre, cuidaba de los hijos que su madre tenía cada vez que su padre volvía cada tanto tiempo a pegar y a violar a su madre y no volver en unos cuantos años hasta que los chicos pudieron defenderla. Sé que era una buena abuela hasta que la atropelló un auto y perdió algunas capacidades de su cerebro. Sé que casi se murió y que a partir de ese momento tiene muchos problemas para expresarse. Ahora el problema es otro. Mi familia está dividida por los conflictos y ella es parte de quienes rechazan a mi madre por ser tan dominante con todos. No deja que su hija entre a su casa. Ahora es cuando quiero saber de su pasado, y tengo que pasar por sobre las diferencias familiares, sanar las deudas de otros, para saber quién es la madre de mi madre.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Too fucking much

Odio estar demasiado ocupada para escribir. La oportunidad se me va porque tengo sueño, tengo que filmar, que estudiar, que leer, que ir a yoga, que hacer cosas. Es obvio que para ser escritora no tengo que ser nada más que eso, pero ser periodista es ser muchas cosas y no tengo cabeza para olvidarme de la belleza que quiero leer/escuchar/ver/experimentar y no puedo porque tengo obligaciones obligatorias al estilo de vida que elegí.
Algún día lo voy a tener que cambiar para que esto funciones, para darle una oportunidad al sueño.

martes, 2 de noviembre de 2010

Venían del sur

Venían del sur
las imágenes que esperaba venían del sur
y yo encogida entre los árboles
la veía.
Las voces, los llantos,
mis llantos,
venían del sur
y mis nubes iban a buscarme
y yo escondida las miré pasar,
pero las vi.
Venían del sur,
no había otra forma
de arrancar entre pétalos la verdad,
mi verdad,
mi sueño,
mi sol.
Venían del sur
y las tierras envueltas en su polvo
me llamaron nueva amiga
y las voces que mi sueño escuchó
me demandaron la luz
y la luz que de mi sale
necesita la caricia salina del desierto
para mojarse.
Venían del sur
los bosques verdaderos,
venían despiadadamente del sur
y los bebí
porque son míos.
En el fondo de las luces
no hay luz real
en el fondo del verde otro verde me quema,
que en la luz de las tinieblas
somos todos uno
y seguimos siendo uno bajo fuerzas
que no sé,
se mecen, están,
pero vinieron del sur las voces
y callada en el verde las escuché
y no se puede desaprender lo aprendido.
Venían del sur y fui,
mi luna venía de allá,
mis estrellas y vuelos.
La madera habla,
la madera grita fuerte y tira los hilos de plata
porque tenía que verlos otra vez
antes de morir de verdad.
Venían del sur
esos vientos que no son nada
ni son de nadie
pero son lo que somos y lo que soy.
Venían del sur los ojos tiernos
y tenía que mirarlos profundo en el negro carbón,
sentir la tierra otra vez.
Venía del sur ese incierto infinito
y como incierta es mi alma
volví a mi bosque vacío
para llenarlo todo otra vez
en la tierra donde nada
es nada.
Vuelvo a mi sur
a buscar el viento polar que me llevó
al lugar donde la tierra se lava de los ruidos de bocinas,
sirenas, crujidos, gritos, petardos, disparos,
al lugar puro donde el viento va a morir
y a nacer;
mi sur.

domingo, 31 de octubre de 2010

El solo

La calidad del odio emparentado en sus ojos, el temblor en las manos de cuán maravillosa había sido la expansión de su pelea y su miedo de hombre ridículo y mentiroso. Ni una pizca de más ni menos, eso y verse rebajado a esos dos infestos adjetivos que habían dejado de ser divertidos para convertirse en una acidez permanente en el estómago que varias veces al día le haría saltar lágrimas de sus ojos, ahora sensibles lagrimales, con el salado sabor del asco en la boca.
Él ahí sentado, con las manos en las rodillas, todo el día y sin parar, la sensación del asco era lo único que podía percibir. Por eso dejó de moverse y se convirtió en el hombre inútil que su mujer dejó sentado en la banca del parque, esperando que lo importante de la vida llegara, para justificar ese no hacer nada después de haberlo hecho todo: perder los deseos, las ganas y las razones en la búsqueda de eso que era importante para la vida. Sin haber encontrado, se sentó en la banca del parque con su mujer una tarde y ahí se quedó solo.

sábado, 30 de octubre de 2010

Summer trip

As the pavement goes by under the wheels we lay our heads back to the wind. In the front seat, the guys talk about the traffic or music or the werid things we see while we just enjoy the blues that blows wild from the speakers. The road we go and go with no restrictions or fear and all that we see is beautiful and funny in a way, because is not ours, but we sneack in anyway, to see whatever we may see and not see others that scape from our minds. Is just too much. But there is no anxiety, we are not trying to eat it all, we taste bite by bite the thing the road bring us. We do what the man told us to do with his big drugged eyes.

"Reality is something you have to taste".

viernes, 29 de octubre de 2010

Voces que escuché cuando soñaba en el año de la tormenta azul

Mi cabaña es de teja y madera, es una buena cabaña de madera y por tanto puede quemarse y puedo perderla, a pesar de que la ame. Cuando uno quiere a alguien le da un regalo y me alejo de lo que doy tanto como quién amo puede alejarse de mí. El desprendimiento es dejar ir las cosas que se van cuando estas se están yendo sin remedio, como la leña que se quema en la fogata. -Negro, susurro de un niño y fugaz visión de una fogata roja que ilumina una cabaña de madera.

La inocencia se muere, hay mucha información, mucho que aparentar. La inocencia se muere y la espontaneidad queda seca en un árbol viejo que es talado y lanzado al fuego. La inocencia se muere, se muere. Y acá dejando ir se lanza la vida que se murió bajo el peso de las caretas, revivida, nueva. Entonces inocencia vuelve y se hace una con el ser abandonado y se vuelve a reír de nuevo, con ganas. Es que siempre estuvo ahí. Cuando el árbol muere, la semilla queda.

jueves, 28 de octubre de 2010

Al César lo que es del César

Vinieron las velas grandes desde lejos, por donde los montes se prenden de luciérnagas y se puede ver el camino si se bordean esas lucecitas que se aparecen y llegar a casa o a la gruta de la Virgen sin miedo a la noche. De ahí salieron las velas, en desorden pero con calma, como marcándole el paso a los muertos del Día de Todos Los Santos que venía pronto. Comenzaron cuatro días antes con las misas y todo Aguas Calientes lo soñó, como si los indios del Wayna bajaran en fila e hicieran la ruta de cuatro días a pie como antes para recibirse a ellos mismos el primero de noviembre. De día nadie lo comentaba en el pueblo, pero se miraban los ojos achinados de reojo, cómplices de las luces indias que marcaban el paso de las horas en el sueño de los originarios de Aguas y sus noches largas como lombrices.
Eran morenos como ellos, tenían los ojos rasgados y la nariz chata como ellos, la misma estirpe que no ha cambiado en siglos que sigue bajando del Wayna con las velas que los españoles dejaron prendidas en sus grutas fantasmas y que ardieron siempre, hasta que la raza en el limbo se levantó para devolverlas a donde pertenecen, a la iglesita de Aguas Calientes. Está claro que los incas no las quieren. Ahí no hay fantasmas de españoles, esos cruzaron en Atlántico y reviven sus infancias en casonas enmohecidas. Pero los indios bajan todas las noches, en la interminable corriente de luz con la justicia que los de Aguas sueñan, a dejar las velas a la iglesia. Todos los años, cuatro días antes del primero de noviembre.

lunes, 25 de octubre de 2010

Ser Animal

Se apagaron las luces y miró por la ventana de nuevo. El otro estaba ahí también, con sus ojos planos a dos metros de distancia. Afuera hacía frío y los vidrios de empañaban con la respiración de ambos, pero tan cerca como estaban, podían adivinar los ojos planos del otro y el ritmo de la respiración. Ninguno se movió por cerca de tres minutos, hasta que el cristal se empañó completamente en la parte inferior y tuvieron que buscar juntos algún espacio claro en la parte superior. Otra vez mirando. Una uña larga golpeó despacio, no se fuera a romper, movieron una oreja y al mismo tiempo los ojos como platos se quebraron al expandirse la pupila. Con la misma ala grande de lechuza levantada se hicieron reverencias hasta que tuvieron que bajar juntos a la parte baja de la ventana, saltando de la percha al borde. A dos metros de distancia, la lechuza ansiaba el verano para que el dueño abriera su jaula y ella pudiera conocer a su compañero imitador después del largo invierno.

sábado, 16 de octubre de 2010

Tango

Me acordé de una conversación muy, excesivamente borracha que tuve alguna vez con el Pato Muñoz. Me da vergüenza acordarme tanto porque fui un poco pelotuda. Pero él es el hermano de mi hermana, así que puedo con el peso. En fin, quería explicar que llegamos a la conclusión que el tango es real. Así no más: real. Como voy a Buenos Aires la próxima semana, doy homenaje a estos tremendos poetas que son los tangueros. Regados en alcohol y sexo, como todos los demás, pero en los años treinta, cuando la madre era santa y la mujer era puta.


viernes, 15 de octubre de 2010

El regalo

Subiendo por los vértices de un acantilado, las olas bajas levantan la bruma fresca, el alba mece la luz entre el viento y el agua y acá pegada en la tierra, respiro sus entrañas liberadas. Subo enterrando las uñas hasta el fondo de la misma carne de mi Pacha, miro al cielo, no tengo miedo. Arriba me siento y bebo de la vista que me tragó. Mi amor se esparce sobre la superficie del agua, llega hasta miles de mares y tierras, lo cubre todo y vuelve  desde el sur. Cierro los ojos, la observo y se hace pájaro que planea entre las paredes de cal de mi tierra y me hago sus plumas para ir con ella. Deja que me vaya, que me esparza y me amase, que se caigan plumas, que sangre el ave, que cierre sus ojos, respire su mar y no olvide jamás el escozor de la sal en las llagas recién abiertas. Que la libertad sea profunda y en la raíz misma de los corazones abiertos, la luz del cielo siempre brille.
Es mi acantilado, una cierta arista cubierta por la bruma, es mi acantilado, es la luz y el eterno azul, es mi amor que salta desde el borde muerto de la risa, son todas esas cosas que de pronto brillan y quedan como fotos viejas en la piel.
Al borde del acantilado las paredes se desmoronan. La luz de la mañana ya clara emerge naranja y fuerte mientas Inti, con su disco de oro fundido, transforma mi oro en suyo. El pájaro ha vuelto. Inti baja sus manos para abrigarme y me piensa. El amor del cielo siempre brillará.

domingo, 10 de octubre de 2010

Vuelo

El vuelo que he alzado me llama a las alturas. El Cóndor me mira, su vuelo de Dios, su mirada omnipotente. Planeo por debajo de él y no tengo miedo. En la mañana se inicia un vuelo fresco, nuevo, amarillo, eterno. Resuena en mis oídos el viento que pasa, he comenzado y me dirijo a las nubes grises. A donde sea que llegue con la curiosidad y la fuerza, dejaré que la nube me purifique para llegar al otro lado. A donde sea que llegue.

sábado, 9 de octubre de 2010

Hope

Los ojos son tan importantes, no para ver a un otro, sino para crear nuevos capítulos cada veinticuatro horas. En el ejercicio de abrir los ojos día a día como si fuera un nuevo mundo, he descubierto que el presente es la única forma de estar en realidad y que la mente estorba cuando no se ama el ahora. Acá estoy, intentando vivir cada momento, el presente y solo el presente, porque el pasado se ha ido y el futuro no existe, y es ahora cuando veo con ojos nuevos el potencial de crecimiento, de fuerza y de amor que nace con cada nuevo día. Así, cada momento es un potencial a explorar.

jueves, 7 de octubre de 2010

Conceptos de Estudio

El Fantasma aquí presente tiene mañana prueba de filosofía contemporánea. La filosofía no es realmente el rubro de este Fantasma, pero como dicen "la curiosidad mató al gato" y acá está el gato, bebiendo té verde y comiendo cheescake para motivarse en:
-El ensayo de Husserl sobre la crisis en la filosofía y la ciencia en general, justificado en el cambio del concepto de significado y significante que originaron Freud, Marx y Nietzsche (o algo así).
-Los primeros dos parágrafos de tratado La Genealogía De La Moral, de Nietzsche.

El Fantasma se siente engañado porque los textos originales que debió leer tenían 11 y 8 páginas respectivamente, por lo que no fue motivo de preocupación para el ente que aquí escribe. Sin embargo, hoy revisó los apuntes enviados por el profesor y el respectivo cuestionario de estudio que este responsable Fantasma se dispone a estudiar cuando faltan nueve horas para el examen. Los textos de estudio tienen 16 y 19 páginas y debe responder un cuestionario de diez preguntas profundamente filosóficas.

En un ataque de pánico pre-compromiso-de-estudio, el Fantasma protesta:
-Después de cinco años de entrenamiento para tener un pensamiento pragmático, metodológico, conciso, al grano, analizador de detalles y procesos sociales, el trabajo de quedarse pegado en un concepto por más de diez páginas es desmoralizador.
-Después de cinco años de entrenamiento en la escritura clara de procesos complejos, la escritura compleja de conceptos simples le resulta agotadora. Consecuentemente:
-Tal vez el Fantasma jamás comprenderá el amor de los filósofos por analizar el mismo concepto una y otra vez hasta el cansancio y hasta el fin de los tiempos. El carácter gaseoso y dinámico de todo Fantasma es incompatible con tal proceso.
-Nietzsche es DIOS. PUNTO! Esto porque tal vez él haya sido el único que entendió que para tener una audiencia debía escribir de lo que le interesara creando enganche, con rapidez, sin extenderse demasiado y dando ejemplos claros. Todo lo demás que pueda haber sido abominable de él queda a un lado por haber sido un gran escritor.

El Fantasma, temeroso de demostrar que no se la pudo con la filosofía, hará el esfuerzo de leer, comprender y responder dicho cuestionario. Lo de leer es posible, lo de comprender tal vez no tanto y lo de responder puede ser satisfactorio dependiendo de su capacidad de escribir cosas que puedan convencer a un académico de sobre la existencia de un profundo nivel de estudio, aunque no sea verdad. El Fantasma se muestra optimista debido a que cinco años de periodismo lo capacitaron con una gran creatividad a la hora de fingir conocimientos teóricos. Pregunten sobre políticas de cualquier tipo, sobre filosofía, no.

lunes, 4 de octubre de 2010

Crónicas Marcianas

La luz que emanaba la ciudad se propaga con una desviación de 5,4 kilómetros al otro planeta. En la oscuridad de la noche invisible de los marcianos, las luces de la tierra caen en cascada y los despiertan del sueño de sus noches largas. Los bebés lloran, las madres se levantan, los padres se van al trabajo y las cosas comienzan a funcionar cuatro horas antes de lo que debieran, cuando la estrella Tierra alcanza su noche. La productividad del planeta Marte creció en un 16,7% y los marcianos están tan agradecidos de los terrícolas que están construyendo un gran monumento en medio de la ciudad de Pdova. La estatua honorífica a la tierra tiene diez metros de altura y la forma de una ampolleta. El Rey de Marte, Blifrondo Nrcsirngi, va a enviar científicos a la Tierra para descubrir la forma en que se crea la luz y poder darle vida al monumento con una verdadera emanación de calor. Se espera una gran fiesta al regreso de los cuatro científicos.


domingo, 3 de octubre de 2010

Materia de distancia

Cada ocho centímetros se gana un deseo de verte otra vez. El aire es una muralla, las paredes el océano, las luces el sol y el mar una galaxia entera que nos separa. No es tan así, se exagera cuando te persigo y me enojo (no yo, la impostora) y vuelve cuando veo esos ojos grandes que me miran. Entonces el aire es agua y las luces luciérnagas que nos rodean aunque nunca hayamos visto una de verdad. Estamos acá separados por agua pero más conectados, en la misma masa móvil en la cual tu mano se desdobla, la vista se distorsiona y la verdad brota clara como la luz a través de las olas del mar. Estamos acá, con menos aire, y yo feliz.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Barcos viejos, barcos nuevos

Cuando las últimas velas del barco se quemaban y no quedaba nada más que las oscuras aguas que en tinieblas devoraban las llamas, se levantó la luz de una esencia inextinguible. Un jugo baña las cabezas, crea la voracidad del movimiento, la paz de las verdades. Acá, en la orilla oscura, se levantaron voces abiertas de par en par como rejas de jaulas y hubo ruidos, plantas nuevas y verde que fluye en hojas verdes que se retuercen entre ellas mismas en la oscuridad bullente de la orilla aún caliente por el fuego. En el séptimo día se hizo la luz.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Gato por Liebre: Mapuches

Y cuando todo falla se tiende a confiar en una última instancia de comprensión, de respeto, de diálogo, de encuentro, de ayuda. Entonces, lo que faltaba; a todo el país nos pasan gato por liebre.